Aterrizas después de un vuelo largo, en un país donde quizá se conduce por el otro lado, con equipaje y quizá con niños. La primera hora decide mucho del viaje. Así puedes elegir entre un traslado privado y un coche de alquiler.
Cuándo es mejor un traslado privado
Te alojas en una ciudad
En Dublín, Londres, Lisboa, Roma o París, una vez allí rara vez necesitarás coche. Aparcar es caro y difícil, y muchos centros tienen zonas restringidas o peajes urbanos. Un traslado te lleva hasta la puerta; el coche se quedaría parado en un aparcamiento.
Llegas cansado, tarde o con mucho equipaje
Tu conductor te espera cuando aterrizas. No hay cola en el mostrador de alquiler, ni revisión del coche, ni primer trayecto por carreteras desconocidas después de un vuelo nocturno.
Viajáis en grupo
Nuestros precios de traslado son por vehículo, no por persona, desde un sedán de 4 plazas hasta un minibús de 16. Para una familia o un grupo, un solo vehículo con todo el equipaje es más sencillo que dos coches de alquiler.
Las carreteras son nuevas para ti
En Irlanda y el Reino Unido se conduce por la izquierda, y muchas carreteras rurales son estrechas. Muchos visitantes se adaptan sin problema; otros prefieren no empezar sus vacaciones aprendiéndolo.
Cuándo tiene sentido un coche de alquiler
Si vas a recorrer el campo durante una semana o más, durmiendo cada noche en un sitio distinto, un coche te da una libertad difícil de igualar. Mucha gente hace las dos cosas: un traslado del aeropuerto a la ciudad para los primeros días y un coche que recoge más tarde, cuando ya ha descansado y está lista para salir de la ciudad.
Cómo funcionan nuestros traslados
- Un precio cerrado por todo el vehículo, que ves antes de reservar. No cambia con el tráfico.
- Más de 400 aeropuertos en 118 países, en la moneda del país al que viajas.
- Cancelación gratuita hasta 24 horas antes de la recogida, y el trayecto de vuelta en la misma reserva.
Y para los días intermedios, todos los tours privados incluyen recogida y regreso, así que puedes conocer el país sin conducir en absoluto.